sábado, 15 de diciembre de 2012

El Hobbit, reencuentro con la Tierra Media

En primer lugar quiero admitir que sí, que solo escribo de guindas a brevas. Pero tengo un motivo, y es que normalmente solo escribo para hablar de lo que me gusta, y no para criticar aquello que me disgusta. Y ello con excepciones vergonzosas para mí como no haber escrito nada sobre Argo (gran película de Affleck), pero también con contenciones de indignación que me honran, como A Roma con Amor.

En todo caso, en ocasiones no puedo más que escribir, aunque lo que escriba nunca merezca demasiado la pena, sobre cosas realmente emocionantes. Y el Hobbit ha sido una de ellas.

Y sé que no lo ha sido solo para mí. Fuera de lo que podrían ser criticas objetivas sobre el film, quiero centrarme en aquello que, supongo, le habrá pasado a muchos de los que hoy han acudido a los cines (viento y lluvia mediante) para reencontrarse con un mundo conocido



Cuando te encuentras por primera vez con la Tierra Media pueden pasar tres cosas: que te deje indiferente (incluyendo aquí a aquellos que aborrecen la fantasía, cosa que aun me resulta inexplicable), que te parezca entretenido, o que te fascine de tal forma que se convierta en uno de esos lugares a los que te gusta acudir de vez en cuando, en los momentos en los que la realidad es aburrida, o triste o incluso cuando ocurre algo excitante que te recuerda en cierto modo a aquellos parajes e historias épicas que llegas a aprenderte como si fueran parte de tu historia.

sábado, 21 de julio de 2012

The Dark Knight Rises. El renacer del héroe


TDKR fue estrenada ayer. Al margen de los records que pueda o no batir, lo cierto es que era una de las películas más esperadas del año, y no únicamente por los fans del murciélago. The Dark Knight había puesto el listón muy alto, y faltaba ver si Nolan conseguía igualarlo o no. La clave para ir a ver la película son las expectativas. Que nadie se espere un Caballero Oscuro.

 
Es comprensible. La cuestión con los verdaderos finales de trilogías y sagas (y no con estos no finales, en lo que lo que ocurre es que la franquicia, ya exhausta, deja de proporcionar dinero y se dejan de hacer películas) es que es necesario cerrar dos tramas: la propia de la película y la que supone el final de la trilogía completa. En este caso, a mi parecer, Nolan acierta con el final de la trilogía completa, pero no con el de la historia de la película. Sin embargo, en desarrollo de la historia, pasa exactamente lo contrario.

A partir de aquí, la lectura conlleva spoilers.

viernes, 1 de junio de 2012

Por qué comenzar a ver... The Good Wife



El punto de partida es, cuanto menos, interesante para todo aquel que viva en este mundo en el que los medios de comunicación dictan los temas de actualidad y en ocasiones los escándalos son más importantes que los verdaderos delitos. El fiscal del condado de Cook, en Illinois, es acusado de corrupción, de intercambiar favores procesales por favores sexuales y dinero. Sin embargo, no es una serie centrada en conspiraciones, o en la corrupción que existe en nuestros sistemas. La serie se centra en la mujer que se mantiene al lado del infiel marido político (político en Estados Unidos, claro, donde todos los cargos son elegidos democráticamente, desde jueces hasta el presidente) durante la rueda de prensa donde este dimite, inicio de la serie, y lo que sucede tras ella. Ese es el punto partida. Tras aguantar los flashes de la vergüenza ¿Qué ocurre con esa mujer, madre de familia, esposa y ama de casa, que abandonó su carrera para dedicarse a cuidar de los suyos y a apoyar a su marido, que ahora le ha traicionado?

No me digáis que no suena, cuanto menos, atrayente. Pero esto, como todo, es un punto de partida. Y un buen punto de partida solo es importante si lo que sigue es mejor. Y es mucho mejor. 



sábado, 10 de marzo de 2012

Suecadas

Muchos os preguntareis a qué hace referencia el título. No, no voy a hablar de la época del destape en España. Tampoco sobre la incidencia en el cine norteamericano del desarrollo del séptimo arte en el país escandinavo. Os vengo a hablar de un aproximamiento de los cinéfilos al cine. ¿Cómo? Reinterpretando sus películas favoritas, haciéndolas más suyas.


La primera vez que oí el término (tiene un verbo en ingles, sweded) fue en una maravillosa película sobre el amor al cine “Rebobine, por favor”. La película, protagonizada por Jack Black y Mos Def, cuenta la historia del propietario de un videoclub (de los antiguos, en los que se alquilaban películas en VHS) y un amigo suyo, el cual, tras un intento infructuoso de sabotear una central eléctrica, magnetiza su celebro. Este hecho dará lugar a que todas las cintas del videoclub se estropeen. Por supuesto, el videoclub, que ya tenía problemas en conservar a sus clientes y pasaba por apuros económicos, queda sin su medio de sustento. Para solucionar el problema, ambos deciden hacer remakes de las películas, protagonizadas por ellos mismos. 

miércoles, 22 de febrero de 2012

Los Descendientes.


Antes de ir al cine, hablaba con la persona que me acompañaba sobre el argumento de la película. Intentando explicárselo, me pregunto si era comedia o drama. Tras explicárselo y decirle que era un poco de una cosa y otro de otra, me contesto que entonces era la vida misma. Tras verla, no puedo estar más de acuerdo.


Los descendientes nos cuenta la historia de un hombre, un abogado que vive en Hawaii, descendiente de una de las familias más poderosas del archipielago. Esto da lugar a uno de los arcos argumentales en los que se ve inmerso el protagonista. Su familia debe vender un terreno que tienen en común muchos primos en régimen fideusorio. Él es el administrador principal, y por tanto, el que tiene la última palabra sobre si se vende o no.

martes, 31 de enero de 2012

J. Edgar. Clint Eastwood.

Casi una semana después (tampoco hay que exagerar, fue el pasado viernes) de ver la película me dispongo por fin a escribir sobre ella. Lo cierto es que solo me inspiro para hacerlo con las películas que me inspiran (lo cual, aparte de una frase trampa, es bastante lío) y tal el hecho de que, al llegar de verla, no viniera corriendo a escribir en este blog es una buena muestra de mi opinión sobre la película.


Pero no es que no me gustara. Clint Eastwood, según mi opinión, no tiene películas malas. Puede que haya dirigido algún film mediocre. Puede que no todas sus películas sean obras maestras, como Sin Perdón. Pero eso no quiere decir que, de las películas que llegan actualmente al cine, decidir ir a ver una de Eastwood sea una apuesta normalmente segura de que no te sentirás estafado. Y J. Edgar no es una excepción.
Si bien, igual que me ha pasado este año con La Dama de Hierro, no ha conseguido colmar mis expectativas. Puede que fueran demasiado grandes, o puede que ya tengamos la idea de que todos los biopics van a ser ya, de entrada, interesantes. El hecho de que no sea asi no deja de reafirmar que películas como El discurso del rey, de un visionado entretenido de principio a fin, tienen un gran mérito al convertirse en grandes películas.

jueves, 26 de enero de 2012

Historias de los Oscar. Mejor canción original (1)

He decidido finalmente escribir varios post en referencia a una de las categorías de los Premios de la Academia que nació en 1935, en la séptima edición de los premios que con el tiempo se convertirían en la gran gala del cine por excelencia (aunque estos tiempos parecen estar cambiando)

Este año solo dos canciones han sido nominadas a mejor canción. Prefiero ni hablar de ellas. Desde luego, si una tiene que ganar, prefiero que sea la de The Muppets (la otra ni siquiera la he podido llegar a escuchar entera), pero esto me hizo reflexionar sobre una categoría poco querida por los académicos en la actualidad. De hecho, un blog que se dedica única y exclusivamente a hablar sobre la 84 edición de los Oscar, habla de un cierto interés en eliminarla directamente.



Por ello, he creído conveniente rescatar canciones que hayan formado parte de esta categoria, como nominadas o como ganadoras, a lo largo de la historia de los Oscar.